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La llegada de Cartago a la península

La llegada de Cartago a la península de una manera estable se producirá a mediados del s. III, cuando tras la derrota sufrida frente a Roma en pos de la hegemonía en el Mediterráneo central Cartago perderá sus colonias en Córcega, Cerdeña y Sicilia y deberá desmantelar su flota y pagar las indemnizaciones de guerra. Ante una situación de crisis tan gravosa Amílcar Barca, uno de los principales generales cartagineses, promoverá el desarrollo de una empresa colonial en la península Ibérica buscando hacerse con el control del sector minero de la zona sureste rico en plata.

La política colonial de los bárquidas se desarrollara a través de tres generales:

Amílcar Barca (237-228) que desembarcará en Cádiz y aprovechará sus relaciones con las antiguas colonias fenicas para usándolas de base controlar el valle del Guadalquivir y avanzar por territorio íbero a través de la gran ciudad oretana de Cástulo. En el transcurso de una campaña en el levante español encontrará su muerte.

Asdrúbal el bello (227-221) yerno de Amílcar le relevará en el mando y se dedicará a consolidar el territorio conquistado fundando Cartago Nova (actual Cartagena) ciudad desde la que controlará el distrito minero de la penibética poniéndolo en explotación y pagando así la deuda con Roma. En su mandato se firmaría el tratado del Ebro (226) por el que Roma reconocía a Cartago sus posesiones en la Península aunque limitaba su expansión al rio Ebro.

Aníbal Barca (221-218) hijo de Amílcar realizó campañas en el territorio meseteño y gestionó el imperio colonial hasta su conflicto con Sagunto, ciudad al sur del Ebro aunque aliada romana. LA intencionalidad de este conflicto casus belli que dio comienzo a la 2ª guerra púnica todavía hoy provoca debates.

La segunda guerra púnica

por las tropas de Aníbal en el 219 a.C. pese a la advertencia dada por Roma de que una agresión a la ciudad aliada traería consigo la rotura de los tratados y el inicio de las hostilidades. EN el momento en que Aníbal decidió tomar la ciudad ya tenía preparado un ejército con el cual atravesó los Pirineos y los Alpes atacando a Roma en la península italiana. Esta decisión trajo como consecuencia que esta guerra se desarrollara en dos escenarios militares distintos: Hispania e Italia.

La Segunda Guerra Púnica en Hispania (218-206 BC):