Iberos
El conjunto de pueblos agrupado por las fuentes griegas y romanas bajo el término ibero refiere a distintas realidades que se diseminan por la franja costera, desde la costa granadina al Languedoc. Estas realidades, aparentemente de la misma etnia, presentan unas características comunes como son el lenguaje (aunque presenten diversos tipos de escrituras similares que no hemos podido descifrar) y otros elementos culturales comunes, en parte por la influencia del mundo colonial. No obstante, pese a estas similitudes en las manifestaciones artísticas, en el estudio de este mundo podemos apreciar diferencias regionales.

Así, no eran iguales pueblos como los Bastetanos, en la zona de Granada y Almería, donde apreciamos la fuerte influencia africana de forma clara, que el mundo Oretano, un mundo que se encuentraba entre el mundo ibérico, el turdetano y el celta al controlar los territorios a un lado y otro de la Sierra Morena. Por otro lado los pueblos del litoral levantino como mastienos y constetanos tuvieron un desarrollo diferente donde se mezcló la influencia griega con un conflicto y sometimiento a mudo púnico, un proceso muy diferente al edetano y al de los pueblos de Cataluña como ilergetes e indiketes, influidos por la colonización focea.
Sociedad, poblamiento y economía
En el estudio de la sociedad ibérico-turdetana vemos como la jerarquización social puede entenderse como un elemento común que superó las diferenciaciones regionales. Así, la existencia de una oligarquía que dominó la política de estos pueblos fue un fenómeno generalizado, fuera por medio de una aristocracia basada en la existencia de príncipes, reyes y una clase guerrera fuera por medio de la existencia de una oligarquía urbana centrada más en las actividades productivas semejante al mundo urbano fenicio.
No obstante, esa oligarquía no representaría más de un vente por ciento de la población, organizándose el resto a través de núcleos familiares tanto en el mundo agrario como en el ganadero, siendo este ultimo especialmente importantes en el mundo ibero, como en otras estructuras propias del mundo urbano.
Poblamiento
Los núcleos de población varían dentro de un mundo con tantas diferencias territoriales, así en un análisis general de los mismos podemos diferenciar de menor a mayor los siguientes modelos de ocupación del territorio:
- Poblamiento disperso: formado por explotaciones rurales familiares dependeitnes de centros mayores pero alejadas de los mismos
- Torres y Atalayas: son elementos usados para el control del territorio más que núcleos de población. En ellos se apostaban hombres que vigilaban las rutas de paso y los puntos estratégicos de un territorio determinado.
- Aldeas: asentamientos pequeños y medianos donde se gestionaba parte del territorio, suelen depender de centros de mayor tamaño, los oppida, y para este momento presentan un urbanismo diferente según su localización, siendo algunos el típico de eje central, los poblados de planta circular etc.

- Oppida: la palabra romana de oppidum en plural oppida, sirvió a los autores antiguos para identificar los asentamientos de mayor entidad, grandes ciudades generalmente amuralladas que, en el mundo ibérico, presentaban ya un urbanismo avanzado con elementos importados del mundo mediterráneo como el plano hipodámico, las técnicas de aterrazamiento etc. Ejemplos podrían ser Ullastret e Gerona y la ciudad edetana de Leiria en el Tossal de San Miguel de Liria (Alicante).


Economía
La economía puede ser estudiada desde un punto de vista general, no obstante hemos de tener en cuenta condicionamientos climáticos y territoriales, no siendo igual la economía de la zona oretana con más preeminencia ganadera y minera debido a su orografía que el mundo turdetano de la vega del Guadalquivir o el edetano. Así en puntos generales la economía presentaría las siguientes características:
- Más de un 50% población dedicadas a actividades agrarias.
- Cultivo de cereal (trigo, cebada), olivo, vid, hortalizas, árboles frutales, plantas textiles (lino y esparto)
- Uso del arado de reja (herencia del mundo mediterráneo) y la azada (hierro).
- Ganadería trashumante de ovejas y cabras, cría de vacas y caballos.
- Minería, metalurgia y orfebrería.
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Desarrollo de una producción cerámica con motivos y tipos fuertemente influidos por las realidades coloniales.

Religiosidad
La religiosidad de este mundo indígena se nos presenta como una realidad compleja donde se mezclan elementos de diversas tradiciones. Así, podemos apreciar un fuerte sincretismo religioso en donde convergen la tradición autóctona junto a la fenicia y la griega. Ej:
Diosa Madre-Tanit-Demeter
Diosa cazadora-Astarte-Ártemis Efesia
En lo referente a los lugares donde se rinde culto a estas divinidades, al igual que a otras de aspecto mucho más local, hemos de atestiguar una gran diversidad tanto por la costumbre como por la localización y podemos hacer el siguiente cuadro general:
- Santuarios naturales (Cuevas: Castellar de Santiesteban Jaén)
- Santuarios extraurbanos (Pajarillos: Jaén)
- Templos urbanos ( El Tossal, Ullastret etc)
- Altares domésticos

Al igual que en los lugares de culto tenemos una vasta diversidad en los tipos de enterramientos, y muy especialmente en los monumentos funerarios que usan las elites locales para diferenciar los suyos propios. Como generalidad podemos decir que en este mundo se generalizó el rito de la incineración y el posterior enterramiento de las cenizas dentro de urnas especificas para este fin. No obstante no podemos cerrar el tema de la religión ibera sin poner algunos de los ejemplos más representativos de estos enterramientos de "lujo" como son:
La necrópolis de Baza: Donde se marca la zona de la elite mediante monumentos como la famosa Dama homónima.

Otros ejemplos son las estelas y monumentos turriformes de oretanos y mastienos, como Pozo Moro y las estelas que encontramos entre otros lugares en Murcia.

Por último no podemos evitar poner un ejemplo de las estructuras tumulares comunes en todo este mundo como la de Galera
