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Las Cuestiones Incidentales

Las cuestiones incidentales son aquellas que siendo diferentes de las que constituyan el objeto principal del pleito guardan con éste relación inmediata, así como las que se susciten respecto de presupuestos y requisitos procesales de influencia en el proceso (artículo 387 L.E.C.). Darán lugar a un nuevo procedimiento y a una resolución propia. Dicho procedimiento es el incidente, y la cuestión incidental por tanto constituye el objeto del mismo.

Las cuestiones incidentales han de pertenecer a la competencia del Órgano Jurisdiccional que conoce de lo principal, ya que en otro caso, estaríamos ante cuestiones prejudiciales. En general debe partirse de la base de que el Órgano Jurisdiccional competente en un asunto, también lo es para resolver sus incidentes, tal y como se establece en las reglas de competencia funcional por conexión (artículo 61 L.E.C.).

Existen diversos tipos de incidentes. Son los siguientes:

  1. Incidentes especiales y comunes. Determinadas cuestiones incidentales que afectan al proceso mismo, tienen establecida por la Ley una tramitación específica. Así sucede entre otras, con la declinatoria (artículos 63 a 67 L.E.C.), con la acumulación de procesos (artículos 74 a 98 L.E.C.), y con la recusación (artículos 107 y siguientes L.E.C.). Sin embargo, las cuestiones incidentales que no tengan establecida por Ley una tramitación especial, se tramitarán y resolverán por el procedimiento común de los incidentes (artículos 392 y 393 L.E.C.), tal y como se establece en el artículo 388 L.E.C..
  1. Incidentes suspensivos y no suspensivos. Dentro del incidente común hay que distinguir entre los que suspenden la tramitación del proceso principal y los que no. Los incidentes pueden ser de pronunciamiento previo y de tramitación suspensiva con relación al proceso principal, si las cuestiones incidentales suponen por su naturaleza un obstáculo a la continuación del juicio por sus trámites ordinarios, suspendiendo el curso de las actuaciones hasta que se resuelva la cuestión incidental (artículo 390 L.E.C.). Las cuestiones que producen este efecto son las del artículo 391 L.E.C.. Los incidentes que no suspenden la tramitación del proceso principal, son los de especial pronunciamiento y no suspensivo. En estos casos el Órgano Jurisdiccional decidirá sobre las cuestiones incidentales en la sentencia en pieza separada, y antes de entrar a resolver sobre el objeto principal del pleito (artículo 389 L.E.C.). Todos los incidentes comunes poseen una misma tramitación, salvo en lo concerniente a la pieza separada a la que acabamos de hacer referencia.

El incidente se planteará a través de escrito al que se acompañarán los documentos pertinentes con proposición de la prueba que fuese necesaria, indicándose por quien lo proponga si ha de suspenderse o no el curso del proceso. El Órgano Jurisdiccional repelerá a través de auto, el planteamiento de toda cuestión que no se encuentre en ninguno de los casos legalmente establecidos (artículo 392 L.E.C.).

Tenemos que destacar en esta materia y como una institución específica, la reciente reforma del artículo 228 por la Ley 13/2009, precepto que regula el "incidente excepcional de nulidad de actuaciones". Establece que no se admitirán con carácter general incidentes de nulidad actuaciones. Sin embargo, excepcionalmente quienes sean parte legítima o hubieran debido serlo, podrán pedir por escrito que se declare la nulidad de actuaciones fundada en cualquier vulneración de un derecho fundamental de los referidos en el artículo 53.2 C.E., siempre que no haya podido denunciarse antes de recaer resolución que ponga fin al proceso y siempre que dicha resolución no sea susceptible de recurso ordinario ni extraordinario. El plazo para pedir la nulidad es de veinte días desde la notificación de la resolución, o bien desde que se tuvo conocimiento del defecto que causó la indefensión, si bien en este último supuesto no podrá solicitarse la nulidad de actuaciones una vez transcurridos cinco años desde la notificación de la resolución. La competencia para conocer de este incidente corresponde al mismo Órgano Jurisdiccional que dictó la resolución que hubiere adquirido firmeza.

Continuando con el estudio de los incidentes en general, hay que señalar que en el juicio ordinario no se admitirá el planteamiento de ninguna cuestión incidental una vez iniciado el juicio, y en el verbal una vez admitida la prueba propuesta (artículo 393.1 L.E.C.). Éstos son por tanto los momentos preclusivos.

El Órgano Jurisdiccional admitirá el incidente por providencia sucintamente motivada, resolviendo además sobre si debe considerarse suspensivo o no (artículo 393.2 L.E.C.).

El Secretario Judicial dará traslado a las demás partes el escrito en el que se plantee la cuestión las cuales podrán contestar en el plazo de cinco días, transcurrido el cual el Secretario citará a las partes a una comparecencia ante el Órgano Jurisdiccional que se celebrará de acuerdo con lo establecido para las vistas en los juicios verbales (artículo 393.3 L.E.C.).

Tras la formulación de las alegaciones y la practica de la prueba en su caso que en la misma vista se admita, si la cuestión fuere de previo pronunciamiento es decir, si el incidente es suspensivo, el Órgano Jurisdiccional dictará en el plazo de diez días auto resolviendo la cuestión y disponiendo lo procedente respecto a la continuación del proceso. Si la cuestión fuera de especial pronunciamiento y por tanto el incidente no es suspensivo, será resuelta con la debida separación en la sentencia definitiva (artículo 393.4 L.E.C.).

Como ya hemos dicho el incidente suspensivo se resolverá a través de auto. Si en éste se acordare poner fin al proceso cabrá recurso de apelación, y si decidiere su continuación no cabrá ningún recurso, sin perjuicio de que la parte perjudicada pueda impugnar la resolución al apelar la sentencia definitiva (artículo 393.5 L.E.C.).