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La Pretensión como Objeto del Proceso: Concepto y Clases

El proceso es el instrumento para la satisfacción de pretensiones, tal y como lo define GUASP. Las pretensiones constituyen el objeto de la actividad procesal.

Es decir, el objeto del proceso está constituido por la cuestión o cuestiones que se someten a la decisión del Órgano Jurisdiccional o "thema decidendi", como considera ASENCIO MELLADO, según el cual el objeto del proceso está formado por el tema o temas sobre los que ha de resolver el Órgano Jurisdiccional. Si todo proceso se traduce en una petición al Órgano Jurisdiccional de una consecuencia jurídica derivada de una norma, el objeto del proceso es dicha petición o lo que es igual, la pretensión.

Según MONTERO AROCA, el objeto del proceso es aquello sobre lo que versa, individualizándolo y distinguiéndolo de todos los demás posibles procesos, y es la pretensión entendida como la petición fundada que se dirige a un Órgano Jurisdiccional, frente a otra persona, sobre un bien de la vida, definición que se caracteriza por los siguientes elementos:

1) La pretensión constituye una declaración de voluntad. A lo largo del proceso se realizan una enorme cantidad de peticiones, pero sólo una es la pretensión. Existen muchas peticiones instrumentales, mientras que la petición que constituye la pretensión, tiene siempre como objeto directo un bien de la vida, y es la que sirve para constituir el objeto del proceso.

2) Constituye una petición fundada es decir, una petición individualizada que se distingue de las demás posibles por la invocación de unos hechos en que se apoya. Así por ejemplo, la petición al Órgano Jurisdiccional de que otra persona sea condenada al pago de una cantidad de dinero no constituye una petición individualizada, ya que un sujeto puede ser acreedor del dinero por causas múltiples. Sólo estará individualizada en el caso de que la petición se acompañe de la invocación de los concretos elementos fácticos, que dan lugar a la existencia de la deuda que se reclama.

3) Se dirige al Órgano Jurisdiccional. El objeto inmediato de la pretensión consiste en reclamar al Órgano Jurisdiccional una determinada actuación de éste, la cual determina como veremos después, la clase de pretensión y del proceso a que da lugar.

4) Se interpone frente a otra persona. La petición tiene que formularse, necesariamente, frente a persona distinta al que pide, requiriéndose también que la misma esté determinada o, al menos, que sea determinable.

De la correlación entre pretensión y proceso GUASP obtiene los siguientes principios fundamentales: 1) Para que pueda haber proceso es necesario que exista una pretensión, 2) Toda pretensión dará lugar a un proceso, independientemente de cuál sea la suerte que pueda correr dicha pretensión, es decir aunque la misma se deniegue, y por último, 3) El proceso no puede tener un contenido mayor, menor o distinto que el de la pretensión que lo origina, lo cual quiere decir, que los límites de la pretensión son los límites del proceso mismo. La decisión no puede por tanto, exceder de la pretensión, no puede omitir una parte de ésta, y en definitiva, ni alterarla. De lo contrario, el fallo tendría estaría viciado por incongruencia por ultra petitum o por extra petitum.

En consecuencia la determinación del objeto del proceso, posee gran importancia, ya que está ligada a la función de identificación del proceso, en su aspecto objetivo. La determinación de lo que es el objeto del proceso, unida a la verificación de la identidad de las partes, posee consecuencias relevantes tales como la delimitación del alcance de la congruencia, de la litispendencia y de la cosa juzgada material, y por último determina las diferencias entre la simple resistencia del demandado y la reconvención.

Hay que diferenciar la pretensión como objeto del proceso, del derecho subjetivo que le sirve de fundamento. La pretensión no constituye un concepto del Derecho privado material. La pretensión es un acto y concepto de naturaleza eminentemente procesal. Ello no significa que la pretensión esté totalmente desconectada del Derecho material. La pretensión implica siempre una referencia al Derecho positivo material y a un hecho, bien material o bien jurídico, dependiendo ello del tipo de pretensión deducida.

En función de la petición concreta que se realiza, existen tres tipos de pretensiones, clasificación que también es extensible a los tipos de sentencias, como veremos.

1) Pretensiones declarativas. Tienen como base normalmente la existencia de un conflicto intersubjetivo, nacido como consecuencia de la negación o vulneración de un derecho subjetivo. En las pretensiones declarativas se solicita el reconocimiento de la existencia o inexistencia de un determinado derecho subjetivo o relación jurídica. Por ello pueden ser positivas o negativas, como observa GIMENO SENDRA. Con estas pretensiones no se exige una ulterior actuación de la otra parte en favor del actor, sino únicamente una aquietamiento general a la declaración que se produzca. Como ejemplo de estas pretensiones, están las de nulidad que producen efectos erga omnes, respecto a la invalidez de lo declarado.

2) Pretensiones de condena. Del mismo modo que las declarativas se fundan en la existencia de un conflicto intersubjetivo, en un derecho subjetivo que el actor pide que se reconozca a su favor, si bien en las de condena el actor requiere una conducta posterior del demandado a su favor, tendente a la reparación o restitución de su derecho. La condena puede ser pecuniaria o no pecuniaria, y dentro de estas últimas de condena a una obligación de hacer, no hacer o dar.

3) Pretensiones constitutivas. Se diferencian de las primeras y las segundas, en que es precisa la intervención judicial para conseguir el efecto pretendido, el cual no se puede alcanzar por la mera voluntad de las partes sin declaración previa del Órgano Jurisdiccional (v. gr. una sentencia de divorcio, de incapacitación o de filiación, paternidad o maternidad). Las pretensiones constitutivas, tienen como base una determinada situación jurídica material de la cual se solicita al Órgano Jurisdiccional su reconocimiento, modificación o extinción.