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Ancylostoma duodenale

Es el agente etiológico de la anquilostomiasis o uncinariasis en sentido amplio.

Morfología

Los gusanos adultos son de aspecto cilíndrico, recio y fuerte, ligeramente adelgazados en el extremo anterior en el cual presentan una curvatura cervical, que hace que esta región del animal se encuentre dirigida hacia el dorso.

Cuando están vivos son de color gris cremoso o rosado si contienen sangre en su aparato digestivo. Las hembras miden de 10 a 13 mm. de longitud por 0.6 de anchura. Los machos son ligeramente más pequeños (8-10 x 0,5 mm).

En el extremo anterior del cuerpo destaca la gran cápsula bucal, de contorno oval, con su diámetro mayor en sentido transverso. A cada lado de la parte superior de la cápsula existe un par de dientes soldados en la base. A la cavidad bucal sigue un esófago mazudo.

En las hembras el extremo posterior del cuerpo es cónico aguzado. La vulva se abre a dos tercios de la longitud total del cuerpo, desde el extremo anterior.

Los machos presentan en la parte posterior del cuerpo una bolsa copulatriz con una distribución característica de los radios que la sostienen. También presentan dos espículas copuladoras largas y piliformes.

Ciclo biológico

Los parásitos adultos viven en el intestino delgado del hombre, donde se alimentan principalmente de las membranas mucosas del intestino del hospedador y, en segundo lugar, de linfa, glóbulos rojos y plasma.

Las hembras, una vez fecundadas, depositan entre 10.000 y 30.000 huevos cada día durante aproximadamente un año de vida. Estos huevos son ovalados, con los extremos redondeados, miden alrededor de 60 x 40 μm y presentan una cubierta delgada y muy transparente. Recién depositados, solo contienen un embrión en desarrollo formado por 2 a 8 células.

Los huevos son expulsados al exterior junto con las heces. Si en el exterior se encuentran en un medio sombreado, con bastante humedad y temperatura alrededor de 25º, en 24-48 horas se desarrolla dentro del huevo una larva y se produce la eclosión. La larva que emerge es una primera larva rabditoide muy parecida a la de Strongyloides stercoralis. Las larvas se alimentan de la materia orgánica presente en el suelo y en 2 - 3 días mudan a L2 rabditoide. Esta sigue alimentándose y a los 5 días se transforma en larva 3, que ya es de tipo filariforme. En esta larva es característico que se conserve adherida a la parte posterior del cuerpo, la cutícula arrugada de la L2 que la precede, y que se desprenderá totalmente en el momento de la perforación de la piel de un nuevo hospedador.

Esta larva es morfológicamente muy parecida a la L3 filariforme de Strongyloides, aunque se diferencia de esta en que el extremo posterior es puntiagudo, en vez de escotado como en Strongyloides.

Las larvas filariformes viven en la capa superficial del suelo y no se alimentan.

Cuando se ponen en contacto con la piel de un nuevo hospedador (sobre todo con las zonas más en contacto con el suelo como pies, manos y nalgas), la perforan y penetran en los vasos sanguíneos de la zona. Además de la penetración a través de la piel, en esta especie también es posible la infestación humana a través de la mucosa oral, por vía transplacentaria o por la leche materna. Una vez en el sistema circulatorio, las larvas alcanzan el lado derecho del corazón, los pulmones y, después de perforar la pared alveolar, ascienden por el árbol respiratorio, son deglutidas e ingresan en el aparato digestivo, llegando finalmente al intestino delgado donde maduran hasta adultos.