Volver al contenido principal

Grados de ejecución. Formas de aparición del delito

  1. La vida del delito. El "iter criminis".
  1. Los actos internos
  1. Los actos preparatorios
  1. La excepcionalidad en la punición de la conspiración, la proposición y la provocación para delinquir (resoluciones manifestadas de voluntad).
  1. La tentativa: actos de ejecución.

1. La vida del delito. El "iter criminis".

Desde que se concibe la idea de cometer un delito hasta que el autor consigue lo que se ha propuesto, atraviesa el autor una serie de fases que se conocen con el nombre de "iter criminis".

Surgida la idea criminal, se agota la resolución de cometer el hecho punible y se pone en práctica hasta llegar a la consumación, tras la cual puede haber una fase ulterior de utilización del delito cometido para lograr lo que el autor se proponía.

La conducta del sujeto provoca la intervención del Derecho penal a partir de ciertas formas del derecho criminal manifestada o exteriorizada de modo determinado, y concluye con la consumación, sin que sea preciso que el sujeto llegue al delito agotado, a la consecución de sus ulteriores propósitos, caso de que los hubiera.

2. Los actos internos.

La mera resolución de delinquir no constituye nunca delito. Esto es lo que se expresa con el aforismo "cogitationis poenan nemo patitur". El pensamiento no delinque.

3. Los actos preparatorios.

La fase externa abarca todos los momentos de la vida del delito, desde la proposición o la provocación, hasta la consumación y el agotamiento. El comienzo de dicha fase puede estar constituida por los llamados actos preparatorios.

Son actos preparatorios aquellos que tienen por objeto la comisión del delito; están encaminados a su ejecución, si bien no se dirigen directamente a la misma, por lo que no pueden encuadrarse en la tentativa. Son preliminares a la acción delictiva, a la que preparan y posibilitan.

A partir de la reforma de 1848, los actos preparatorios quedaron impunes, salvo casos excepcionales de tipificación expresa, reducidos esencialmente a las tenencias de útiles para el delito (ejplo: tenencia de útiles para la falsificación prevista en el art. 400 C.P.)

NOTA.- El art. 400 C.P. dispone que "la fabricación o tenencia de útiles, materiales, instrumentos, sustancias, máquinas, programas de ordenador o aparatos, específicamente destinados a la comisión de los delitos descritos en los capítulos anteriores, se castigarán con la pena señalada en cada caso para los autores".

4. La excepcionalidad en la punición de la conspiración, la proposición y la provocación para delinquir (resoluciones manifestadas de voluntad).

La conspiración, la proposición y la provocación para delinquir aparecen como formas de exteriorización de la voluntad criminal, previas a la ejecución del delito y con características peculiares que las diferencian de los actos propiamente preparatorios, por su inequívoca finalidad delictiva, y de los actos de ejecución, por no iniciar todavía el comportamiento descrito en la hipótesis legal.

El vigente Código Penal castiga la conspiración y proposición sólo en "los casos especialmente previstos en la Ley" (art. 17.3), e igualmente castiga la provocación, y su modalidad específica, la apología, "exclusivamente en los casos en que la Ley así lo prevea" (art. 18.2, primer párrafo).

→ Conspiración

La conspiración existe "cuando dos o más personas se conciertan para la ejecución de un delito y resuelven ejecutarlo (art. 17.1 C.P.).

NOTA.- Las características de la conspiración, legalmente considerada, son las siguientes:

Carácter resolutorio, que es lo que le da fuerza y donde radica la base del castigo de la conspiración. La resolución es el fruto de la deliberación conjunta. Mientras no se adopta la decisión de cometer el delito no hay todavía, técnicamente, conspiración sino una actividad preparatoria impune.

→ Proposición

"La proposición existe "cuando el que ha resuelto cometer un delito invita a otra u otras personas a ejecutarlo" (art. 17.2 C.P.).

NOTA.- Son dos las notas que integran la definición:

Invitación a otra u otras personas para ejecutarlo. Téngase en cuenta que el "invitado" no tiene porqué aceptar la proposición.

La proposición se diferencia de la inducción en que ésta ha de ser eficaz, es una proposición aceptada y realizada, mientras que en la proposición el proponente tiene la resolución criminal, pero no es preciso que la trasmita al invitado, siendo compatible con que éste rechace la invitación. También en la menor eficacia moral de la invitación, frente a la eficacia que se exige en la inducción.

→ Provocación

"La provocación existe cuando directamente se incita por medio de la imprenta, la radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante, que facilite la publicidad, o ante una concurrencia de personas, a la perpetración de un delito" (art. 18.1, primer párrafo, C.P.).

Dos son los elementos positivos de la provocación: incitación a un delito y uso de medios eficaces para llegar a una pluralidad de personas. Hay un tercer elemento negativo, que es que el delito no llegue a cometerse, pues de ejecutarse, la provocación se convierte en inducción: "si a la provocación hubiese seguido la perpetración del delito, se castigará como inducción" (art.18.2. C.P., segundo párrafo).

La diferencia entre la provocación y la proposición radica en que en ésta se invita a una persona determinada, y en la provocación se incita a personas indeterminadas.

"Es apología, a los efectos de este Código, la exposición, ante una concurrencia de personas o por cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor. La apología sólo será delictiva como forma de provocación y si por su naturaleza y circunstancias constituye una incitación directa a cometer un delito" (art. 18.1, párrafo segundo, C.P.).

La apología se configura como una modalidad o variante de la provocación (sólo será delictiva como forma de provocación), una y otra se diferencia en que, mientras la provocación es una incitación inmediata a la perpetración del delito, la apología tiende al mismo fin en forma mediata o indirecta, a través de la exposición de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor.

5. La tentativa: actos de ejecución.

El C.P. dispone que "son punibles el delito consumado y la tentativa de delito (art. 15.1). "Las faltas sólo se castigarán cuando hallan sido consumadas, excepto las intentadas contra las personas o el patrimonio" (art. 15.2).

El C.P. define la tentativa disponiendo que hay tentativa "cuando el sujeto da principio a la ejecución del delito directamente por hechos exteriores, practicando todos o parte de los actos que objetivamente deberían producir el resultado, y sin embargo éste no se produce por causas independientes de la voluntad del autor" (art. 16.1).

La exigencia de que para que haya tentativa punible exista un comienzo de ejecución excluye los llamados actos preparatorios.

NOTA.- Podemos señalar como requisitos de la tentativa los siguientes:

El no haber practicado el culpable todos los actos de ejecución debe ser debido a causas independientes a la voluntad del autor.

"Quedará exento de responsabilidad penal por el delito intentado quien evite voluntariamente la consumación del delito, bien desistiendo de la ejecución ya iniciada, bien impidiendo la producción del resultado, sin perjuicio de la responsabilidad en que pudiera haber incurrido por los actos ejecutados si éstos fueren ya constitutivos de otro delito o falta" (art. 16.2 C.P.).

"Cuando en un hecho intervengan varios sujetos, quedarán exentos de responsabilidad penal aquel o aquellos que desistan de la ejecución ya iniciada, e impidan o intenten impedir, seria, firme y decididamente, la consumación, sin perjuicio de la responsabilidad en que pudieran haber incurrido por los actos ejecutados, si éstos fueren ya constitutivos de otro delito o falta" (art. 16.3 C.P.).