Indicadores de la creatividad: Factores Aptitudinales y Actitudinales

Según la teoría triárquica postulada por Stemberg, la inteligencia tiene tres partes y cada una de ellas participa activamente en la creatividad. La parte sintética permite definir problemas y proponer ideas, la parte analítica posibilita reconocer ideas, estructurarlas, asignarles recursos y evaluarlas, y la parte práctica es la que está relacionada con la capacidad de presentar ideas frente a otras personas y realizarlas.

Los dos primeros segmentos están dentro de un dominio intelectual, en tanto que el tercero supone actitudes y rasgos de personalidad. En consecuencia una persona puede ser capaz de seleccionar, codificar, comparar, analizar o procesar información cuando se enfrenta a un problema, pero nada de eso garantiza que surja una idea y se ponga en práctica. Así pues, la creatividad precisa tanto de habilidades mentales, como de disposiciones actitudinales, por ello a continuación los factores aptitudinales y actitudinales que favorecen la creatividad.

Los factores aptitudinales son una serie de capacidades o habilidades mentales que poseen los individuos considerados muy creativos y que favorecen su creatividad. Pero estos factores mentales suelen venir acompañados de una serie de actitudes y comportamientos que hacen fluir la capacidad de creación, es decir, facilitan y promueven la aparición de ideas y creaciones. Algunas investigaciones nos han ido desvelando y describiendo cuáles son y cómo actúan, mientras que otros estudios han indicado cómo potenciarlos.

Factores aptitudinales

FLUIDEZ

Es un rasgo característico de los individuos creadores, este factor proporciona la fertilidad o riqueza en la producción de ideas. Menchén (1998, p. 77) la define como "la habilidad que permite emitir un rápido flujo de ideas; pensar en más cosas, ideas, preguntas, respuestas y soluciones ante un hecho o problema determinado".

La persona puede producir múltiples respuestas porque la mente creadora se coloca en puntos de vista dispares para aumentar la producción. En la fluidez el elemento rapidez juega un papel importante, ya que cuenta sobre todo la cantidad de respuestas dadas, más que la calidad u originalidad. Por tanto, nos interesa que el alumno produzca muchas ideas, aunque no todas sean geniales, porque de la cantidad es de donde surgirán las ideas de calidad. La fluidez puede ser de tres tipos:

a) Fluidez expresiva: Facilidad en producir múltiples y variadas palabras o unidades de significado, ya sean verbales o gráficas.

b) Fluidez ideativa: Capacidad para producir abundantes y variadas ideas.

c) Fluidez asociativa: Capacidad de establecer múltiples relaciones inusuales, de encontrar semejanzas entre estímulos opuestos, de indicar sinónimos, analogías etc.

En creatividad consideramos que el mayor flujo de ideas que pueden aparecer en la vida cotidiana, se da fundamentalmente en condiciones de relajación, de igual forma ocurre cuando las asociaciones se suceden libremente. Obviamente y como apunta Menchén (1998) antes que las ideas puedan fluir deben encontrarse previamente almacenadas en la conciencia.

Por supuesto, en la escuela la fluidez se estimula a través de una enseñanza activa y participativa. Para estimular la fluidez de asociación se ha de pedir a los alumnos que relacionen hechos, conceptos, sucesos, palabras, busquen sinónimos, analogías, similitudes, metáforas. Para el fomento de la fluidez de expresión se puede trabajar los relatos, las descripciones, dramatizaciones, etc. En todas las áreas se puede fomentar la aptitud de fluidez, planteando cuestiones abiertas, es decir que no tengan una única y predeterminada respuesta, incluso se puede fomentar la fluidez planteando, por ejemplo: "¿cuántos tipos de conjuntos seríais capaces de formar con todos estos elementos?"

FLEXIBILIDAD

Menchén (1998) define la flexibilidad de pensamiento como la capacidad de encontrar enfoques y pistas diferentes para abordar una situación, es decir, se trataría de cambiar la perspectiva y percibir los problemas, hechos o situaciones de otra manera. También podríamos decir de ella que es la capacidad para cambiar fácilmente, equivale a elasticidad, tanto en la expresión como en la comprensión. La flexibilidad implica todo lo opuesto a rigidez, lleva a romper con los convencionalismos o normas establecidas y las reemplaza por puntos de vista diferentes.

La flexibilidad en la percepción y en la producción va a determinar la riqueza intelectual e ideática de los sujetos. Este factor permite al individuo ir de una dirección a otra de pensamiento para buscar buenas ideas o soluciones, descubrir relaciones e inducir consecuencias. La flexibilidad puede ser de dos tipos:

El factor flexibilidad es imprescindible para los individuos en nuestra sociedad, ya que estamos en un mundo donde los cambios son continuos, así como los avances tecnológicos y científicos. Es decir, estamos en un mundo en continua metamorfosis y por tanto debemos formar a nuestros alumnos para que sean capaces de adaptarse con éxito a una sociedad cambiante.

De la Torre (1995) señala que para conseguir el desarrollo del factor flexibilidad hay que educar en la observación y atención para detectar las cualidades o propiedades de las cosas que nos rodean. De esta manera, señala que, muchas veces se resuelven mal los problemas porque sólo nos fijamos en una dimensión del mismo. Un ejemplo de flexibilidad puede ser el invento de la máquina de coser (cambió la posición del ojo de la aguja).

Las actividades que fomentan este factor pueden ser por ejemplo: Construir una historia a partir de varias imágenes, posteriormente alteramos el orden de las imágenes y pedimos que la elaboren nuevamente. Hacer que los alumnos imaginen con cuestiones del tipo: "¿Qué ocurriría si todos tuviésemos la misma cara?, ¿qué ocurriría si siempre fuera de día?"

ORIGINALIDAD

Este factor es fundamental para que pueda haber creatividad. Es la capacidad de producir lo genuino, de idear obras, técnicas, objetos, ideas,... que no sean copia, imitación o traducción de otra. Equivale a ingenioso, e implica la producción de respuestas infrecuentes a situaciones especificas, caracterizándose por su novedad (Tejada, 1989).

Guilford considera que este factor consiste en la capacidad de establecer asociaciones remotas entre elementos o ideas. Marín Ibáñez (1984) sin embargo, reduce la originalidad a un problema estadístico, pues defiende que es lo que aparece en escasa proporción en una población determinada. En esta línea se encuentran algunos otros autores, entre ellos Torrance, éste estima que cuanto más repetidas sean las ideas menos originales serán. Este factor posee cuatro características principalmente.

Novedad: en cuanto que infrecuencia.

Imprevisibilidad: producir cualidades que antes no existían y que nunca hubieran podido predecirse sobre la base de configuraciones previas de eventos.

Unicidad: cada caso de originalidad difiere de cualquier otro.

Sorpresa: efecto psicológico que produce en el espectador una combinación nueva.

De la Torre (1995) señala que en el aula se puede fomentar la originalidad aprovechando cualquier incidente de la clase: Plantear en torno al incidente historias, canciones, juegos, dibujos, etc. Traduciendo las ideas que se pueden expresar en forma oral o escrita a otros lenguajes: pósteres, dramatizaciones, recitados, canciones, mimética, etc. Aprovechando el humor, proponiendo que cuenten historias humorísticas, chistes, anécdotas y relaten sucesos divertidos de sus experiencias, o que pongan final gracioso a una historia.

ELABORACIÓN

Implica la exigencia de completar el impulso hasta su acabada realización. Se refiere, de igual forma, a la riqueza de detalles. Llevar adelante una creación puede llevar mucho tiempo para el creador, que no suele abandonar fácilmente aquello que emprende. Este factor permite imaginar los pasos que han de darse para verificar una idea.

Con respecto a este factor, Muñoz (1994) señala que la creatividad no justifica de ninguna manera la falta de análisis, la pereza mental o la superficialidad. Todo lo contrario, la lentitud es un elemento destacado del comportamiento creativo, en el sentido de que el creador ha de dar forma a la idea y necesita de la riqueza de detalles para su correcta expresión.

De la Torre (1995) apunta que se pueden establecer múltiples actividades en las que se requieran un proceso de pasos, minimizando las operaciones que han de recorrerse para llegar al resultado. Se pueden establecer múltiples actividades en las que se requieran un proceso de pasos. Por ejemplo, desarrollar una idea o propuesta estructurando o ilustrando historias con viñetas.

INVENTIVA

Es la capacidad de producir modelos sorprendentes y constructivos. Lleva en sí una complejidad que requiere tiempo y entrenamiento. Lo que más estimula la inventiva es llevar a la práctica la idea que se inventa. Sin embargo, hemos de puntualizar que podemos encontrarnos con la dificultad para detectar cuándo una cosa es realmente una nueva creación, o sea, una invención, y cuándo se trata simplemente de la modificación en mayor o menor medida de un producto ya existente.

Este factor debe ser entrenado en los primeros años, y según Rodríguez Estrada (1993) debería presidir el corazón de la escuela. El mismo autor plantea el hecho de que muchos colegios tienen necesidades de muchos tipos, especialmente se encuentran con faltas de recursos, poniendo en marcha la inventiva los alumnos pueden construir sus propios enseres: Creando sus propias historias en lengua. Estableciendo curiosas combinaciones de números y juegos.

Factores Actitudinales

SENSIBILIDAD A LOS PROBLEMAS

Es el factor más característico de la persona creativa, es el que le lleva a buscar, indagar y preguntar. Generalmente, la persona creativa desconfía de lo establecido, ve fallos, problemas o deficiencias en su entorno. El individuo creativo es sensible a los problemas, necesidades, actitudes y sentimiento de los otros, presentando una aguda percepción ante todo lo extraño e inusual. Esta sensibilidad va unida a una disposición de apertura hacia los planteamientos y necesidades ajenas y personales, implica conocimiento y un uso profundo de los sentidos y la percepción, con la finalidad de descubrir, insistimos, nuevas formas, incongruencias y deficiencias. Gracias a ella se muestra un interés especial por lo afectivo. La sensibilidad se puede adquirir y mejorar

El docente debe concienciar a los sujetos de que todo es mejorable y que muchas cosas no están totalmente terminadas. El entrenamiento y la práctica del cheeck-list (técnica creativa basada en las interrogaciones), por ejemplo, favorece la formulación de preguntas y permite la sensibilidad hacia los hechos.

TOLERANCIA

La podemos definir como la actitud que lleva al respeto y consideración hacia las opiniones y prácticas ajenas (Tejada, 1989). La adquisición y el desarrollo de esta actitud son necesarios tanto para los alumnos como para el profesorado o padres, ya que el proceder rígido mata la iniciativa, mientras que la tolerancia la estimula. Se debe estimular de manera especial la tolerancia al cambio, a la ambigüedad, a la complejidad y a la incertidumbre, ya que son características definitorias de nuestro mundo. Para fomentar esta actitud se ha de luchar contra la disposición natural del individuo al equilibrio y estabilidad de la verdad adquirida.

El profesor, un padre o una madre deben presentar los conocimientos como algo conseguido por el estudio de los hombres y por tanto, susceptible de mejora. Deben hacer ver el relativismo de los hechos, la información y los problemas. Para superar la falta de conexión ínter material, se aconseja acogerse a la globalización, que es uno de los métodos más idóneos para entender de manera más real la configuración de nuestro entorno.

INDEPENDENCIA Y LIBERTAD

Consiste en adquirir la facultad de formular los juicios y decisiones necesarias para actuar de forma autónoma, por eso defiende que al niño y a la niña hay que enseñarles desde pequeños a asumir la responsabilidad de su conducta como autores y actores de los hechos.

Estas actitudes son las más características de las personas creativas. Por independencia entendemos igualmente, falta de subordinación. En cuanto a la libertad hemos de decir que influye bastante en el aprendizaje, pues para que éste sea posible, ha de contar con la actividad del sujeto, esta actividad necesita de la libertad y la voluntad, solo así el sujeto se desarrolla y crece (Gervilla, 1987). Las actitudes de tipo muy autoritario dificultan el crecimiento y desarrollo creativo de los sujetos.

Menchén (1998) defiende que para conseguir una verdadera autonomía se requiere ejercitar los niveles superiores del pensamiento: análisis, síntesis, pensamiento hipotético y divergente así como búsqueda de alternativas innovadoras.

CURIOSIDAD

Es una de las actitudes más importantes, ya que se suele decir, que todo hombre es creativo en la medida en que es curioso. La curiosidad es el factor que genera inquietud en el individuo y le conduce a la búsqueda. Sin búsqueda no hay respuestas, la cantidad de ideas disminuirá hasta casi desaparecer, y de las pocas que aparezcan, si no hay cierta motivación por comunicarlas, morirán encerradas en la mente. En este sentido los niños tienen una mayor disposición a la creatividad que los adultos, ya que los primeros mantienen viva la curiosidad por lo que les rodea, no mostrándose satisfechos con explicaciones superficiales, sino que tratan de profundizar, mientras que los adultos hacen alarde de prescindir de la incertidumbre, de esta manera, matan la curiosidad que les lleva a la búsqueda.

Los procedimientos que mitigan la curiosidad son: las afirmaciones tajantes, las actividades mecánicas y repetitivas y las preguntas que exijan una sola y predeterminada respuesta. Frente a esto se aconseja:

1. Utilizar un lenguaje interrogativo en los temas.

2. En general, formular cuestiones que inciten a buscar la respuesta, que permitan diversas respuestas. Este tipo de preguntas son las más motivadoras para ser esclarecidas.