Volver al contenido principal

La membresía o afiliación

Las relaciones entre miembro-grupo que inciden tanto en la evolución personal como en la dinámica grupal, se articulan bajo el concepto de membrecía. La membrecía define el grado de relación que se establece (cantidad) y su calidad; es el grado de identificación personal con el grupo (que se imagina como una diana). Algunos se situarán en el centro del grupo, otros más alejados o incluso en zona marginal. A mayor inclusión, mayor participación en los roles asignados. Alude pues al nivel de identificación de un miembro con su grupo, deseo de pertenencia y grado / calidad de su participación grupal.

Así pues, la membrecía se compone de dos elementos: (1) la atracción - aquello que incita al miembro a pertenecer al grupo bien sea positiva (deseada), negativa (deseo de huir) o indiferente; y (2), aceptación del grupo a la hora de incluirlo y que estará en estrecha dependencia con el respeto que éste procese a las normas grupales. Tipos de membrecía:

1. Psicológica total: atracción y aceptación positiva, es decir, cuando el deseo de pertenencia es muy alto y el individuo es aceptado en la misma valencia.

2. No psicológica: atracción neutra

3. Marginal: atracción neutra y aceptación positiva

4. Rebelde: atracción negativa y aceptación positiva

Tabla 7. Facilitadores e inhibidores de la membrecía

La membrecía puede ser global, concreta o múltiple. Una membrecía múltiple aumenta la creatividad del grupo ya que eleva la tensión tanto íntima como grupal que activa el rendimiento y la evolución del mismo. La membrecía concreta permite coordinar los roles y anima individualmente a entregar grandes contribuciones y resolver conflictos o problemas.