Influencia de los Docentes en el Aprendizaje de sus Alumnos

Los nuevos planteamientos de la enseñanza y del aprendizaje han supuesto una reconceptualización del papel didáctico del profesor, que pasa de ser "el que enseña" a ser "el que facilita el aprendizaje" (Zabalza 1999: 190), si bien consideramos que se puede decir, en armonía con lo que venimos exponiendo, que el profesor pasa a ser el que muestra una enseñanza y una conducta encaminada a facilitar las tareas de aprendizaje de sus alumnos. En esa facilitación va a intervenir no sólo su formación profesional, sino también su formación humana. Algunos estudios han demostrado que los alumnos "prefieren a los docentes cálidos, amistosos deseosos de ayudar y comunicativos, y al mismo tiempo ordenados, capaces de motivar y de mantener la disciplina".

Todo ello amplía el campo semántico de la Didáctica. Profesor y Didáctica tienen que vérselas con el tratamiento de los contenidos y acciones externas previas a los procesos de aprendizaje y también ha de ser técnico en la estrategia de facilitación de aprendizaje, para que los alumnos adquieran su propia estrategia de adquisición de conocimientos, procedimientos y valores que son los aspectos del contenido establecidos en los actuales Diseños Curriculares. Ya se expuso cómo las estrategias tanto cognitivas como metacognitivas eran aprendibles y mejorables por la actuación del profesor.

La influencia de los profesores en la calidad de la enseñanza y, como consecuencia, en la calidad del aprendizaje de los alumnos, es tan importante que su formación inicial y su perfeccionamiento continuo es preocupación prioritaria de la investigación didáctica. En efecto, casi todos los paradigmas de investigación toman como objeto al profesor, bien desde el punto de vista de sus características antes de entrar en el aula (paradigma presagio-producto) y dentro del aula (los paradigmas proceso-producto, mediacional centrado en el pensamiento, actitudes, creencias y valores de los profesores, y el ecológico que investiga la importancia del contexto y el clima del aula del que es el maestro su principal gestor). Pero los resultados de todas las investigaciones sobre el profesor, se hagan desde el paradigma que se hagan, deben tener como último referente su contribución a la formación educativa de los alumnos.

El profesor va a influir en el proceso formativo de sus alumnos a través de su formación profesional inicial y continua y su formación humana, es decir, la clase de persona que sea, si bien el resultado de su actuación va a estar mediatizado, como es lógico, por los procesos cognitivos y afectivos de los alumnos, por sus contextos de procedencia y, además, por el contexto en el que se lleva a cabo su labor profesional. Estas dos vías de influencia pueden denominarse técnica y relacional.

La vía técnica expresa la incidencia en el aprendizaje de los alumnos a través del manejo de estrategias y técnicas por parte del profesor y a través de la enseñanza de técnicas y estrategias a los alumnos (Zabalza, 1990: 193).

Según Rosenshine (1983), las estrategias que mejoran el aprendizaje de los alumnos son:

La última hace referencia a la importancia de la percepción de la tarea por los alumnos y a su interés por ella. Primero hay que percibirla en todo su significado, para lo cual hace falta la atención que nos lleva a la comprensión y a que podamos sentir interés. Todo ello produce la implicación imprescindible en los procesos de aprendizaje.

Otros autores se refieren a estrategias de aprendizaje a enseñar a los alumnos para que mejoren su procesamiento de las informaciones que reciben de la enseñanza, de los libros de texto u otras fuentes, como por ejemplo:

Todas estas técnicas junto a otras que cree el profesor en el momento de su actuación tienen por finalidad ayudar a los alumnos a aprender. Ejercen, por tanto, una función instrumental que sólo en las manos del profesor y del alumno tras su adquisición alcanzarán todo su sentido. He ahí la importancia de la dimensión creativa o artística del profesor.

La vía relacional de influencia del profesor se refiere a la que ejerce a través de su personalidad y su manera de relacionarse con los alumnos. Esta vía es fundamental en todos los niveles del sistema educativo, sobre todo en los de Infantil y Primaria, si bien ambas, la técnica y la relacional, son complementarias y han de darse conjuntamente en un buen profesor: explicar bien no sólo los contenidos de los diferentes temas, sino todo lo que facilite al alumno su aprendizaje y, como consecuencia, la adquisición de conceptos, procedimientos, y actitudes valores y normas, que lo desarrollen como persona en el sentido más amplio del término y ser buena persona, comprometiéndose en la creación de un clima relacional que favorezca la comunicación en todas las direcciones, estando siempre dispuesto a oír a los alumnos en sus problemas, ayudándoles a resolverlos, y conociendo sus intereses, para conseguir interesarlos permanentemente por el estudio y por los valores de todo tipo, intelectuales, éticos, estéticos, y trascendentales, en relación a sí mismo, a las personas y a las cosas.